El peligro de la dieta exprés

Descubre los peligros que aguarda la dieta exprés.

La Dieta Exprés

Se acerca el verano y para muchas mujeres comienza un calvario. La ropa se torna más ligera, las formas adquieren más presencia y con ello surge el miedo a ser vista. Observada. Criticada. Frente a los cánones de belleza tan estrictos, las fotografías de cuerpos espléndidos en traje de baño, y la tendencia natural a compararse, muchas mujeres acuden a la dieta exprés, sin ser conscientes de todo el peligro que trae consigo.

Acudir a algo tan drástico como eliminar de golpe alimentos que hemos ingerido durante un cierto tiempo, es irracional. Y muy perjudicial. El cuerpo necesita ser domesticado y tratado con amor y paciencia, desde la escucha atenta. Dejar de ingerir las calorías necesarias para afrontar cada jornada y vivir con carencias alimenticias por el mero hecho de perder peso de forma rápida, trae consigo consecuencias muy negativas.

Muchas veces, y de forma lógica, sucede lo contrario a lo esperado. Quien emprende una dieta exprés no es consciente de que el efecto real será, a la larga, el de ganar más peso. Puede que los primeros días, de forma ilusoria, una mujer se vea más delgada, con una barriguita más plana, unas formas más refinadas. Sin embargo, esto es una ilusión. Con los días y a falta de calorías, el cuerpo empezará a demandar comida de forma repentina. La ansiedad se apoderará de él. Los atracones comenzarán, y con ello volverán los antiguos kilos y más.

El peligro de la dieta exprés

Por lo tanto, el primer efecto de la dieta exprés genera todo lo contrario a lo esperado. En vez de perder peso de forma rápida y abusiva, es mejor tomárselo con calma. Ir poco a poco. Con amor y atención; sin prisas ni exigencias. El cuerpo es un templo que debe ser cuidado y mimado. Querer verse bella, querer sentirse ligera es algo natural. Pero la manera de lograr este deseo puede desencadenar resultados positivos o negativos según la actitud de la persona.

Si deseas sentirte cómoda en tu cuerpo, lo primero es aceptar que todo es pasajero. Tu estado actual no te determina. El cuerpo que conseguirás en un futuro tan poco te determina. Él es un vehículo para experimentar la vida. Por eso es fundamental buscar su dicha y no su desdicha. En vez de considerar el cuerpo como algo que determina tu valor, considéralo más bien como algo que te permite crear valor. A través del cuerpo, puedes ayudar, aconsejar, compartir, reír, servir… Sentirte a gusto con él intensificará tu propia felicidad, tu alegría, tu paz y tu bienestar. Pero no determinará jamás tu valor como persona. Eres suficiente por el hecho de ser. Con el simple hecho de respirar, eres digno de alabar.

¿Cómo evitar la dieta exprés?

Así pues, desde Believe Athletics te aconsejamos lo siguiente:

  • Acude a un profesional que te ayude a perder peso de forma saludable y consciente. El Mindfuleating puede convertirse en una práctica ideal para eliminar los kilos que no hacen bien al cuerpo de una forma amorosa y hermosa.
  • Emprende alguna actividad deportiva que te genere felicidad y alegría.
  • Mírate cada día al espejo, sonríete y bendice tu cuerpo: es un milagro del cielo.
  • Bebe agua (ya sea al natural o en forma de infusiones depurativas, como las de cola de caballo); esto te ayudará a eliminar toxinas.
  • Medita cada día; aunque sólo sean cinco minutos. Dedica unos momentos a sentir tu cuerpo y observa los cambios que se van produciendo.
  • Comparte tu experiencia con los demás: eso les inspirará y motivará. Haz que tu cambio sea el cambio que deseas ver en el mundo y permite que todo aquello que aprendes en el camino, se convierta en un aliciente para cualquier ser querido.

Finalmente, recuerda cómo se comporta la naturaleza: ella actúa sin prisas, respetando todos las fases, fluyendo sin expectativas pero con la seguridad de que creará siempre belleza y alegría. Confía en ti. Confía en tu habilidad para sanarte. Para amarte. Si deseas conseguir belleza, actúa con belleza. En el camino se encuentra la dicha. En los pasos que das, se encuentra la vida y su majestuosidad.

Mae Knapnougel


Leave a comment

Please note, comments must be approved before they are published

This site is protected by reCAPTCHA and the Google Privacy Policy and Terms of Service apply.