Yoga Facial: ¿qué es y cuáles son sus beneficios?

Descúbrelo todo sobre el Yoga Facial.

Yoga Facial

La expresión de nuestro rostro refleja el estado de nuestras emociones. También es un reflejo de nuestra historia. A través del rostro, podemos aprender muchísimas cosas sobre una persona.

Podemos vislumbrar el estado emocional en el que se encuentra en el momento que lo observamos. También podemos deducir ciertos aspectos sobre su pasado.

Por eso es importante utilizar herramientas que nos permitan relajar y cuidar los músculos del rostro: porque aunque no seamos consciente de ello, sostienen un gran peso.

¿Qué es el Yoga Facial?

El Yoga facial es una técnica de belleza que consiste en movilizar, activar y estirar zonas específicas de la cara para oxigenarlas correctamente. Además, también busca la completa relajación y revitalización.

A través de estiramientos suaves, ejercicios de tonificación, pequeños masajes y una respiración consciente, mantenemos la fortaleza y elasticidad de los músculos de la cara y permitimos que la sangre nutra correctamente la piel.

Según la especialista Diana Bordón, “los músculos de la cara no son diferentes a los del resto del cuerpo, simplemente son más pequeños. Si no ejercitas tu cuerpo, este se va tornando flácido y débil. Lo mismo sucede con los músculos de la cara”.

El Yoga facial es, por lo tanto, una herramienta perfecta para cultivar la salud músculo facial.

¿Cuáles son los beneficios del Yoga Facial?

Qué es el Yoga Facial

Esta práctica milenaria genera efectos muy positivos en el organismo:

  • permite que la sangre circule correctamente por toda la cara, nutriendo las células de cada músculo (tenemos decenas en el rostro),
  • aporta un aspecto más fresco y juvenil, más relajado y feliz,
  • libera tensión acumulada,
  • puede aliviar el dolor de cabeza,
  • activa el sistema nervioso parasimpático, permitiéndole al cuerpo restaurarse y revitalizarse,
  • aporta brillo y color a la piel…

Lo ideal es practicarlo de 4 a 5 veces por semana durante 15 minutos. Se puede hacer en cualquier momento del día: en tu rutina de belleza matutina, durante la pausa para el almuerzo o tras un largo día de actividad y ajetreo…

Pequeña práctica de Yoga Facial.

La práctica de Yoga Facial no es complicada: debe ser simple, sencilla y un tanto intuitiva. Al principio es mejor seguir una guía: en Internet encontrarás muchos vídeos al respecto.

También puedes leer el maravilloso libro de Diana Bordón: “Yoga Facial, otra belleza es posible”.

Hoy compartimos contigo un pequeño ejercicio para que puedas incorporar en tu ritual de belleza consciente:

Colócate frente al espejo.

Relaja los hombros y alarga el cuello.

Suaviza el entrecejo y respira unos momentos.

Inhala por la nariz.

Exhala por nariz.

Inhala.

Exhala.

Ahora succiona las mejillas todo lo que puedas y mientras mantienes esta posición dales golpecitos delicados con las manos.

Mantén esta posición durante 30 segundos y repite 10 veces el ejercicio.

 

A medida que vayas practicando este estilo de yoga e investigues sobre diferentes secuencias y dinámicas, irás poco a poco desarrollando tu propia intuición y creando tus propias mini clases de Yoga Facial.

Mae Knapnougel


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