Siéntete cómoda en la playa

Siéntete cómoda en la playa: no temas tus “imperfecciones” ni caigas en comparaciones.

Siéntete cómoda en la playa

Con la llegada del verano, muchas mujeres sienten tensión y escalofríos. Se ven obligadas a mostrar a la luz de todos su cuerpo y sus “defectos”.

De pronto, todo aquello que no les gustaba de su cuerpo pero que podían esconder bajo la ropa de invierno, debe ser desvelado. Mostrado. Y eso genera, en muchos casos, miedo y pesadumbre.

Algunas personas, directamente, deciden no ir a la playa. Otras optan por dietas express para perder peso de forma rápida. También existen mujeres que utilizan todos sus ahorros en intervenciones quirúrgicas…

El objetivo es que el cuerpo se asemeje lo máximo posible a los cánones de belleza que esa persona considera como los correctos. Piensan, “ese cuerpo es bello, debo ser parecido o igual, de lo contrario, el mío será feo”, “ese cuerpo es el que atrae todas las miradas, sino me parezco a él, nadie me prestará atención, seré invisible, insuficiente”…

Todo surge, por lo tanto, de la sensación de insuficiencia que sufre la gran mayoría de la gente en nuestra sociedad. Somos insuficientes cuando no nos miran, no nos alaban, no nos admiran o aprueban. Somos insuficientes si nuestra barriga no es plana, si nuestra piel no es tersa, si nuestro pecho no es redondo o nuestros glúteos firmes. No merecemos ser felices si no cumplimos con los requisitos físicos que la sociedad considera como perfectos.

Así pues, todo surge de la mente. Aunque la razón aparente es física, el origen real es mental. Es la mente la que califica de apto o inapto un cuerpo. Es la mente la que compara una figura anatómica con otra. Es la mente la que decide si una puede sentirse cómoda o incómoda. El trabajo debe, pues, ser mental. Debemos ser capaces de cambiar los patrones de conducta de nuestra mente para poder sentirnos tranquilas y cómodas en la playa.

¿Cómo sentirse cómoda en la playa?

A continuación, os compartimos algunos consejos que os pueden ayudar en el camino de la auto sanación y la aceptación:

  • Evitar las comparaciones: todas caemos en la tendencia nociva de compararnos. Colocamos, de forma mental, nuestro cuerpo frente a otro y ejecutamos un diagnóstico profundo e intenso sobre las similitudes y diferencias. No somos consciente de lo maravilloso y milagroso que es ser un individuo único. Entre todos los seres de este planeta y los de otros, no existe nadie como tú. Eso es magia. Eso es poder. Eso es increíblemente poético y bello. ¿Porqué comparar tu individualidad? ¿Porqué rechazar tu autenticidad? Nadie posee tus rasgos, nadie posee tus formas, nadie posee tus sentimientos ni emociones, nadie tiene las ideas que tú tienes… En ti reside el milagro de la vida. Una vida infinitamente abundante y plena, bella y única. En vez de comparar tu cuerpo con el de otra persona, celebra su carácter único y exclusivo. Eres tan perfecta como cualquier otra mujer. Cada mañana al despertarte, piensa en lo siguiente: “hoy se me ofrece la oportunidad de explorar y utilizar este maravilloso templo que habito para crear más paz y generar mayor bienestar, para ser luz y ayudar”, “hoy he decidido que voy a celebrar mi autenticidad, mi individualidad”, “hoy escojo amar y aceptar mi cuerpo, pues es único y perfecto”…
  • Cuestionar la perfección: otra tarea mental que debemos realizar es la de cuestionar el concepto que hemos creado entorno a la palabra “perfección”. ¿Porqué piensas que sólo ciertos cuerpos, ciertas formas o colores, ciertas texturas o realidades son perfectas? ¿Porqué hay ciertas imágenes que te generan bienestar y otras malestar? ¿De dónde surge la definición de lo qué es para ti perfección? Concebir un hijo es uno de los actos más bellos y sin embargo transforma tu cuerpo. Dar a luz es un acto perfecto y sin embargo genera mucho sufrimiento. ¿No es igual de perfecto el cuerpo de una mujer adulta, con sus curvas y arrugas, que el de una chica joven, tersa y pequeña? ¿Cuál es la diferencia? Algunos colores cambian, las texturas difieren y sin embargo ambas poseen la energía de la feminidad, de la delicadeza y de la paz. Entiende que nada es perfecto o que todo es perfecto y vivirás con liviandad, serenidad y felicidad.
  • Crear un ritual de auto aceptación: construir una ceremonia diaria de auto cuidado desarrolla la auto estima y la auto aceptación. Cuidarse no es superficial, cuidarse es un acto de amabilidad. Dedica unos momentos de tu día a asearte, masajearte, hidratarte, perfurmarte. Imagina que eres una diosa: cada acto expresa tu propia belleza, cada pensamiento es una manifestación de pureza. Realiza este ritual en un espacio agradable, con flores y olores embriagantes, con música tranquila y luz tenue. No es un lujo lo que te proponemos, es una necesidad fundamental. El auto cuidado es igual de importante que el trabajo. Para estar bien en cualquier ámbito (personal, social o profesional), debes saber auto cuidarte. Amarte y respetarte.
  • Vivir el momento presente: pensar cada día que alomejor es el último de nuestra vida puede ayudarnos a despreocuparnos. Cuando uno entiende, con el corazón, que su tiempo está contado, que en cualquier momento puede dejar de existir, las preocupaciones entorno al cuerpo se desvanecen. ¿Porqué debo estar obsesionada por mantener impoluto algo que fue destinado a decaer? ¿Porque debo estar preocupándome constantemente de si mi cuerpo cumple con las expectativas de otros, si todos acabaremos siendo polvo? ¿Porqué malgastar mi maravillosa energía cuando alomejor es mi último día? Vive como si a cada segundo fueras a morirte y entenderás que la vida es más que un cuerpo. Que la vida es más que tus deseos. Que eres más que un ego.

Finalmente, es fundamental aprender a aceptar y honrar el cuerpo que habitamos. De lo contrario, seremos infelices y desgraciados, estaremos siempre insatisfechos y desolados. Piensa unos instantes en todas las capacidades maravillosas que tu cuerpo es capaz de realizar sin tu intervención: el metabolismo, la digestión, la absorción de nutrientes, los procesos de limpieza y excreción, los mecanismos de neurotransmisión…

Él está siempre, de forma incondicional y perfecta, a tu disposición. Él siempre te aceptará y amará por lo que realmente eres: un ser espiritual habitando un cuerpo mortal.

Celebra la vida, celebra el buen tiempo, celebra el milagro de estar respirando. Sentirse cómoda en la playa es posible: tú eres quién decide.

Y si deseas entender qué significa "habitar un cuerpo, ser un cuerpo, vivir en un cuerpo" te recomendamos esta meditación: ella te mostrará el camino hacia la unión.

https://www.youtube.com/watch?v=QG4rMwWPS2E

Mae Knapnougel


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